La vista fija en el infinito, arañas en el brazo y ganas de llorar.
Los ojos nublados, arañas en el brazo y ganas de llorar.
Arañas, arañas, arañas, lleno de ellas.
El lápiz en la mano, el cuaderno en el suelo, y una araña en la pierna.
Son veinte.
Cien o mil.
La piel roja, treinta grados el ambiente, y una araña en el pie.
Nuevamente veinte, cien o mil.
Arañas por todas partes.
Arañas, arañas, arañas.
Como en las que podrían ser buenas películas pero exeden en sangre, sangre, sangre. Esto exede en arañas.
Arañas, arañas, arañas.
Las manos tiritonas, la cabeza no está en alto, y arañas en la nariz.
Los oidos tapados, las uñas rotas, y arañas en los dedos.
Como en los primeros días, cuando eras una de ellas.
Arañas, arañas, arañas,
arañas por todas partes.
Mil, un millón, quizá más.
Día infernal, y una araña en la mano.
Mil, un millón, quizá más, contra una sola.
La cabeza en el aire, los pies no en la tierra y arañas.
Los ojos desorbitados, ganas de huir y una araña en el brazo.
La vista fija en la nada, arañas en el brazo y ganas de llorar.